Domingo, 13 Octubre 2019 00:00

El elogio a la locura.

Por: José Alberto Guerrero Baena.

El IESSSSPP Michoacán

¿La Academia del terror?

«Hay más disciplina y estrategia en un campo de

entrenamiento de fútbol americano, que en tu academia»

Su servidor a un Director de academia policial.

Muy pocas ocasiones podré estar de acuerdo con funcionarios que tienen una incapacidad fuera de dudas, como es el caso de la Comisionada de Seguridad de Morelia, Julisa Suárez Bucio.

En esta ocasión,  estoy de acuerdo parcialmente con las declaraciones vertidas por dicha funcionaria.

Palabras más, palabras menos, ella declara que toda la capacitación policial ha sido licitada a la Academia de León Guanajuato por su alto nivel académico y amén de que el IESSSP del estado de Michoacán está en una situación bastante lamentable, situaciones que comparto totalmente y que, tanto desde la praxis como desde la crítica fundamentada, hemos venido denunciando desde la llegada de la actual administración del Instituto.

Obviamente, también hay otros factores que debieron de haber influido para que nuestra brillantísima Comisionada haya tomado tal decisión ( no son hermanas de la caridad, ni la Comisionada ni su gente), quizás los precios, quizás la cartera de instructores o,  en su defecto y lo más común es la clásica rebaja o moche que se hace por darle los cursos a determinada institución.

Nada que no se sepa ni que sea un secreto.

Es una práctica común, detestable por cierto, que se ha hecho costumbre y que deja en manos incorrectas cantidades de dinero que debieran ser depositadas en arcas gubernamentales y que son el dinero gastado por las instituciones de gobierno recaudado de mis y tus impuestos.

La educación policial,  tanto en academias e institutos dedicados a ello, es un negocio redondo, quizás sucio, que raya dentro de los límites de la legalidad mezclada con una complicidad de muchos sectores gubernamentales,  que se deben comenzar a regular con lineamientos jurídicos firmes y con transparencia al momento de la licitación y contratación de los servicios.

Si algo debemos de contarte, querido lector o lectora, es que la educación policial no es gratuita.  Esta cuesta y mucho dinero. Dinero que, si es auditado, da resultados excelentes y,  que si no lo es, sabemos perfectamente que da los resultados que todos conocemos...

Y  ese dinero de tus impuestos y los míos, en tiempos actuales tenemos el deber de auditar y conocer cómo se aplica, para que nuestros policías tengan una adecuada formación inicial, capacitación continua o mejoras en sus condiciones laborales o de vida.

Hay una situación que quienes hemos laborando en los tres niveles de gobierno,  debemos ser garantes de un adecuado gasto y ejecución conforme a los lineamientos establecidos por la legislación pertinente, que en la mayoría de los casos subsidia los gastos de formación y capacitación policial y que de ninguna manera,  se informa a nuestros ciudadanos los rubros o gastos en que se ha hecho inversión.

Pero eso es una historia que les contaremos en otra ocasión.

Las corporaciones tienen el pleno derecho de gastar el dinero asignado en institutos y academias avalados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,  en los tiempos y formas concertados para tal efecto, pero resumiendo todo, simplemente hay una cadenita donde el dinero pasa por manos gubernamentales, privadas y donde el menos beneficiado es el policía o en su defecto el cadete que está tratando de forjar un proyecto de vida en la carrera policial.

Perooo...

En lo que no estoy de acuerdo es que ahora el Municipio de Morelia a través de la Comisionada Julisa, lo único que hace es quejarse de todo ( como en general lo hace la 4T), donde por supuesto no pone soluciones. Y una de las soluciones era velar por la adecuada capacitación de sus policías o el cumplimiento de las metas programadas para no perder con ello las posibilidades de acceder a los presupuesto o bolsas federales como el FORTASEG. Pero al parecer, a la institución no le alcanza para poder destinar personal para exigirle al proveedor el mínimo cumplimiento,  o les da frío o hay alguna complicidad.

Quejarse de las capacitaciones y cursos brindados desde el IESSSPP, amén de hacer juicios de valor cuando tú tienes tu propia academia dentro de las instalaciones de la corporación ( donde,  por cierto no se cumplen en nada los lineamientos mínimos requeridos para brindar cursos y formaciones), es darse un balazo en el pie o simplemente seguir al pie de la letra la receta del Gobierno Federal, echarle la culpa de todo lo que tienes que solucionar a otros, lo cual les sale perfectamente.

No puedes juzgar cuando no eres capaz de operar con eficacia y eficiencia con los mínimos requerimientos indispensables, ni tampoco cuentas con infraestructura, ni tampoco con la autoridad moral o académica. Si vemos perfectamente el retroceso en que la Policía de Morelia opera día con día, sabemos perfectamente que la cosa está muy sucia y nadie me lo cuenta, conozco las entrañas de la corporación, sus debilidades y fortalezas.

Y, en este caso,  una de las debilidades en las cuales coinciden muchos municipios de Michoacán que cuentan con recursos federales para la formación y capacitación de policías, es una adecuada auditoria académica y operación de los convenios con el IESSSSPP. El IESSSPP y sus autoridades han creado un régimen interno basado en la pedantería, la ineficiencia, el nulo respeto a los derechos humanos y a la amenaza a los cadetes.

Y el Gobierno del estado es omiso es revisar esto, no sé de qué protección política goce J. Antonio Bernal Bustamante,  ni de qué padrinos cuente, pero lo que sí sé, es que se ve mucho, se sabe mucho y el gobierno omite su responsabilidad de valuar de manera imparcial y verificar que la formación de sus policías se lleve a cabo bajo las condiciones mínimas elementales de dignidad para el ser humano.

Desde el primer momento se refleja un desorden absoluto que hemos venido denunciando, procesos de reclutamiento en desorden que hablan de cómo se opera la seguridad pública del estado, es por ello que es necesario meterle mano muy fuerte.

¿Queremos cadetes con lastimaduras y sin la mínima atención médica para su salud?

¿Queremos policías resentidos que tienen que soportar la pedantería del «mando» dentro de la academia?

¿Queremos cadetes o policías que se acostumbren a comer alimentos en mal estado?

¿Queremos cadetes que no reciban sus becas y que tengan que salirse de un plan de vida por tener que buscar unos pesos para darle a sus familias?

¿Porqué jinetear el dinero y no pagar de inmediato a los internos?

¿Por qué ingresar primero a los cadetes sin su examen de control de confianza hecho y ya casi para terminar su formación inicial, los evalúan, donde al reprobar se llevan ya las habilidades de la formación policial y pueden caer en manos equivocadas?

La respuesta la tendríamos, si se hiciera una auditoria al IESSSPP, pero como lo mencioné, parece que el director y su grey, están muy bien apadrinados que siguen forjando su pequeño Guantánamo dentro de los muros del recinto aledaño a San Juanito Itzícuaro.

¿No les bastó ver el desastre que fue SSP en sus manos, para saber que no había futuro?

Y esa es la parte buena de esta columna que a continuación platicaremos...

La academia del terror...

Uno de los grandes traumas, anecdotarios o ejemplos de un policía es la enseñanza que recibió en academia. Las enseñanzas y ejemplos diarios de instructores y directivos, son los que pueden llegar a marcar y delinear el trabajo que van a desarrollar dentro de su práctica diaria.

Pero son demasiadas las deficiencias que históricamente han arrastrado las academias e institutos de formación policial y hoy que tenemos que escribir sobre el IESSSPP de Michoacán, no es por su buen trabajo realizado, sino precisamente por todas las falencias que tiene y que están dando  nota a nivel estatal y nacional.

Es terrible ver que los aspirantes a garantes del orden no puedan defender sus propios derechos humanos y laborales dentro de la academia que los está formando. Y que por el contrario, las autoridades abusan de ese desorden que parece «intencional» para seguir confundiendo y violentando los derechos humanos de quienes aspiran a ser nuestros vigilantes.

Y peor aún ver que desde los directivos vienen actitudes fanfarronescas y altivas que en nada enaltecen la labor policial y si, en cambio, van perpetuando el viejo modelo policial que se está tratando de erradicar desde muchas aristas.

¿Pasearse con escoltas dentro de una academia, cuando ni siquiera eres de la jerarquía policial no es ridículo o fanfarronesco?

La funesta y terrible administración de J. Antonio Bernal Bustamante es el claro ejemplo de retrocesos en la enseñanza policial, de ver cómo un instituto que en su momento aglutinó en su mayoría a la capacitación de policías en el estado, ahora solamente y por mandato del Gobierno estatal,  se «capacita» a sus elementos porque pertenece a la misma entidad o la técnica es vender espejitos, principalmente para la capacitación de la inoperante e ineficiente Guardia Nacional.

Basta ver las instalaciones para darse cuenta que desde el inicio es un desastre.

Y mis lectores y lectoras policías no me dejaran mentir, cocinas y menús con un dudoso nivel de salubridad, baños percudidos y sucios, salones con olores muy extraños, personal docente que puede ser muy bueno ( inestable en su situación laboral) o en todo caso muy nefasto ( pasando por los escoltas del director que se sienten dueños de las instalaciones), donde de verdad se necesita una AUDITORÍA y revisión a fondo, con mucho detenimiento e imparcialidad por parte de la Secretaría de Gobierno ( entidad a la que pertenece el IESSSPP)o la misma sociedad civil, que mucho exige seguridad pero poco ve por las condiciones de sus policías o aspirantes.

¿Así nos permitimos los ciudadanos morelianos y del resto del país, que se trate a los humanos que nos van a cuidar?

¿Porqué no exigimos que la funesta administración del IESSSPP dé cuentas de manera inmediata del trato indigno que hay en sus instalaciones?

Si hago referencia a nuevo modelo policial y a las disposiciones del CNPP en materia de atribuciones policiales....

¿Por qué diablos no se ha capacitado a los policías para recibir denuncias en el IESSSP?

¿Por qué se dedican a «anunciar capacitaciones de Guardia Nacional» cuando la urgencia es local en la policía estatal y en los municipios en materia de capacitación?

¿Por qué tratar de quedar bien con el gobierno federal cuando lo que realmente preocupa son las corporaciones locales?

Sí, son relumbrones nada más.

Recordemos que no todos los municipios tienen dinero federal para reorganizar sus policías y el IESSSPP en ese papel preponderante de institución académica y de «innovación», debería ser la palestra y punta de lanza de investigación en la materia, no sólo una comparsa inerte que en lugar de innovar, sólo perpetua la tradición de maltrato y desórdenes que son las corporaciones policiales en nuestro estado.

Por ello...

Una y mil interrogantes surgen de ese pequeño cabaret que es el IESSSP. Ninguna resuelta con atino, por cierto.

Mientras esta institución siga vendiendo relumbrones, comprando notas, sin ser auditada a fondo, ni con visitas sorpresa por parte de organismos de la Sociedad Civil o de las mismas autoridades de las que depende, seguirá el mismo rezago y la formación funesta de policías en nuestro estado.

Nuestros policías y sobre todo,  los aspirantes o cadetes merecen procesos ordenados y firmes, instalaciones dignas y un trato humano. Con disciplina , bajo el amparo y obediencia de las leyes, pero con mucho tacto ante el clamor y sentir social.

Hoy en tiempos de militarización ( cuestión que nuestros gobernantes de todos los niveles no entienden y hasta alientan) debemos de fortalecer, auditar y colaborar para que las policías sean ese brazo civil que garantice nuestra seguridad.

Es necesario rescatar el IESSSPP, una institución noble, bien intencionada, con docentes y personal valioso, pero preso de una dinámica y una mafia que ha hecho su imperio de cristal dentro de los muros de la institución.

Ello nos permitiría tener una adecuada administración, con una gran formación, valores policiales, transparencia, educación basada en derechos humanos y sin ridiculeces o fanfarronerías. Necesitamos una academia de policía fuerte, estricta, pero humana.

Por ello concuerdo con la Funesta, Ineficiente y presumidora de proyectos que no elaboró Comisionada Julisa, de no acordar la capacitación ahí . . .

Únicamente en ello.

El autor es, Maestro en Antropología Social. 

Facebook: José Alberto Guerrero Baena / @BetoGuerrero38

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